En primer lugar me parece que entrevistar a un capo con tanto poder como Zambada es una excelente idea, porque si de todos modos las personas que controlan el rumbo de este país (que hacen y deshacen) son los jefes narcotraficantes, me parece justo que al menos se expliquen y nos digan como están realmente las cosas, que nos informen desde su perspectiva.
Sin embargo, en esta entrevista no logramos ver muchas explicaciones de la situación actual, nada que no supiéramos antes de todos modos; en lo personal me pareció más un mensaje al gobierno y la ciudadanía, algo que ya sabíamos pero que Zambada quiso dejar muy claro “el gobierno llegó tarde a esta lucha y no hay quién pueda resolver en días problemas generados por años […] la corrupción se arraigó en el país. Al presidente además lo engañan sus colaboradores, son embusteros y le informan de avances, que no se dan, en esta guerra perdida.”
Ya muchos periodistas, politólogos y sociólogos llevan tiempo diciendo la misma cosa, que esta guerra no se puede ganar, pero oírlo venir de Zambada le da una connotación distinta.
Quién guía la entrevista todo el tiempo es El Mayo, y es obvio, ya que está en su territorio y rodeado de guardaespaldas armados, sería muy difícil (y peligroso) para Scherer imponerse, pero entonces siendo Zambada el que dicta el paso en la conversación es muy complicado hacerle decir algo que a él no le conviene o simplemente no desea discutir. De cualquier modo me parece que la entrevista en si misma es un logró, porque nos hace abrir los ojos a la realidad del país en el que vivimos para finalmente aceptar la verdad acerca de quién tiene el poder... y con suerte esta revelación nos invite a cambiar las pequeñas cosas que nos rodean. Por que al final, son las pequeñas cosas las que construyen el mundo.